Dulce añoranza
Oh, deidad de mis ensueños, si de nuevo en tu regazo yo me viera y a mis tiempos idos, volver me vos hicieses y en el lar que hizo latir, con dulce furor mi infante corazón de nuevo yo me viese
Quizás dejarlo Oh, dulce quimera, nunca yo quisiese
Oh, Mía fantasía
Travieso y dulce desvarió
Tú que sembrasteis el jardín de mis infantiles días, de aciagos y dulces avatares, acude a mi clamor y con bondad, alienta mi alicaída inspiración y así pueda yo volver a coge, aquellas Oh, cuan idolatradas ilusiones
Y si en mis sueños floreciera, el rostro de la idolatrada madre Mía, solo así mi traviesa y dulce fantasía, jamás dejare de amar la fuente que en mi corazón, emana dulce melancolía
Y si por junglas y desiertos, cual inmigrante yo me viese, o bogando el ancho mar en playa cariñosa, mi piragua toque fondo y tierra extraña, patria me ofreciera, se que en esos extraños lares, no hallare consuelo mis pesares, si en ella no floreciera, tierra igual a la tierra mía
Pues aunque rodando el mundo, en regios palacios yo me viera, si de emoción mi corazón no late, sabré entonces que antes de venir al mundo, a mis adobes mi corazón ya consagrado estaba
Oh, Dios, si bien sabes que solo en esos sumisos adobes, paz a mi alma, sumisa paz daría, dejadme entonces volver a mi pasado, y así lograr la paz que mi alma ansia, solo así la vieja y sangrante herida, no lastimara tanto, ni fatiga tendrá mi ensoñación, ni sollozara mi inspirado canto
Aunque a mis cursos la noche y su negra faz, ya se avecine y sienta frio, aquellos días que fueron mi pesar y mi contento, los amo a pesar de mis quebrantos, mas algún día tendré que partir tras el destino, que por mi carne ya implacable clama
Sin lágrimas de tu regazo partiría Oh, Tacna, tierra mía, si antes de partir supiera que en el Empíreo Cielo, florece tierra igual a la tierra Mía, sabría pues que allí, dulcísimo consuelo yo encontraría